¿En qué situaciones podemos utilizar las vibraciones y el calor a favor en la práctica clínica? Veamos los casos más comunes a la hora de aplicar los ultrasonidos: Inflamaciones: los ultrasonidos son eficaces para tratar patologías que cursan con inflamación. Su efecto hace que lleguen más agentes reparadores de la sangre. Si la inflamación ya no es aguda, incrementar el aporte sanguíneo hará que el cuerpo reemplace las células viejas o dañadas por otras nuevas. Los ultrasonidos se utilizarán pues para tratar todo tipo de tendinitis, bursitis, capsulitis, entre otras. Esguinces: como hemos mencionado, los tendones absorben los ultrasonidos de manera eficaz. Por lo tanto, una lesión en la que el tendón se ha alargado de más y está dañado será un buen objetivo para este tratamiento. Cicatrización: el proceso de cicatrización también se ve agilizado con un tratamiento con ultrasonidos, ya que estos aceleran el metabolismo de las células y favorecen así s...
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